La Agenda Sectorial de la Industria Naval Española recoge una visión estratégica compartida entre las administraciones públicas y los principales protagonistas del sector. Se señala en ella la apuesta por el fortalecimiento de la industria española como palanca de crecimiento fundamental de la competitividad de la economía, indicando que el sector industrial es clave para la creación de empleo y bienestar.
En el documento se objetiva la meta de alcanzar el 20% de participación de la industria en el PIB nacional. Además, se describe el papel de la industria naval como robusta y versátil, que da soporte a actividades centrales del país como la pesca, el turismo o la defensa nacional y ejerce un potente efecto dinamizador en un amplio número de industrias auxiliares y complementarias.
Circunstancialmente, la pandemia del covid-19 ha mostrado el muy diferente efecto recesivo que ha generado en los países, en función del grado de tercerización de su economía, lo que del mismo modo y más acentuado se está observando entre las autonomías españolas. Sin entrar en el debate teórico de si es deseable y/o posible una reindustrialización generalizada del país, lo que es evidente e imperativo es impulsar aquellas actividades industriales con éxito contrastado, con atención especial a aquellas que han sufrido duros y costosos procesos de adaptación y para las que existen perspectivas razonables, consistentes y contrastadas de mercado potencial internacional amplio y creciente.
En Canarias, toda esta reflexión es de aplicación directa al añadirse su carácter de archipiélago ultraperiférico, donde el sector industrial general tiene una participación aún más limitada fruto de sus dificultades específicas. En este contexto, destaca que estas condiciones adversas de carácter general para la industria den soporte a una Economía Azul de considerable dimensión (sin contabilizar el turismo) en términos de aportación al PIB y al empleo, de las mayores de Europa. Dentro de la Economía Azul en Canarias las reparaciones navales son un pilar de gran importancia tanto en valor como en lo concerniente a la creación de empleo (de la mejor calidad en el contexto regional).
La Agenda Sectorial señala cuatro retos que son necesarios abordar para mantener la posición competitiva de la industria naval, a la vez que indica ejes vertebrales para aprovechar nuevas oportunidades en su desarrollo en el contexto internacional. Los objetivos del proyecto SIVIS se sitúan plenamente en el núcleo de los cuatro retos sectoriales de la citada Agenda:
Reto 1. Producción más eficiente e intensiva en tecnología.
El objetivo central del proyecto SIVIS es hacer posible la varada/botadura sincrónica usando dos rampas paralelas contiguas. Esto permite acceder a otros mercados emergentes y además implica una mejora en la eficiencia productiva como consecuencia de la tecnificación de todo el proceso. La propia varada/botadura y todos los trabajos se verán mejorados por la combinación y aplicación de la sensorización, comunicación y proceso inteligente, perseguidos en este proyecto, logrando un impacto muy positivo en su eficacia y seguridad. Todo ello tendrá una repercusión directa en los tiempos y precios, que son claves en el mercado internacional en el que se encuentra el porcentaje mayoritario de los clientes de Repnaval.
Reto 2. Contribución a una economía sostenible.
Este objetivo se orienta a la estrategia en los productos objetivo de la industria, como consecuencia del hecho de que la industria española del sector ha consolidado, durante los últimos años, procedimientos de trabajo donde los controles ambientales son prácticas permanentes de control de calidad, revisados constantemente para mantener las acreditaciones de referencia. Cabe señalar que en este proyecto SIVIS se atenderá a la eficiencia energética de su operación, a través del mantenimiento del aprovechamiento de la generación eléctrica en los procesos de botadura mediante la instalación de los equipos necesarios.
Los componentes de este reto se agrupan en cuatro líneas, formando parte todas ellas de la visión y objetivos que se plantean en el proyecto SIVIS: la contribución de la industria naval a buques menos contaminantes, el impulso de las energías marinas, la acuicultura y la explotación sostenible de los recursos marinos.

Para la contribución de la industria naval a la existencia de buques menos contaminantes, surge la necesidad de centros de reparación con las instalaciones y capacitación suficientes para la adaptación de sus sistemas propulsivos a nuevos combustibles. En particular, con el desarrollo del proyecto SIVIS, Repnaval podrá atender la mayor necesidad de adaptación sostenible de una franja de flota de hasta 120 metros de eslora, 22 de manga y 7500tn, perteneciente a segmentos donde la nueva normativa medioambiental hará imprescindible su transformación en los próximos años.
Destacar en este sentido que, dentro de la política comercial y tecnológica de Repnaval, además del desarrollo de este proyecto se están iniciando acciones de posicionamiento con los principales fabricantes de propulsores internacionales para atender las demandas de transformación sostenible de los buques.
Igualmente, con la ampliación, flexibilidad y eficiencia del nuevo sistema de varada/botadura objeto de este proyecto, Repnaval podrá contribuir a la fabricación de los elementos necesarios para el aprovechamiento energético en el mar (Energía Azul), de apoyo a la acuicultura o a la explotación sostenible de recursos marinos, a través de su oferta de servicios especializados también para los artefactos pertenecientes a este tipo de segmentos.
Reto 3. Transformación digital.
La operación sincronizada de las rampas de forma eficiente y segura que se plantea como objetivo central del proyecto no puede realizarse sin una transformación digital específica.
El diseño y desarrollo de la herramienta de inteligencia artificial y su implementación en un nuevo sistema de varada se logrará con éxito en la medida que se desarrolle con la suficiente subsidiaridad de la herramienta de inteligencia artificial al conocimiento de las personas y saber hacer colectivo, patrimonio central de la empresa, a la vez que las personas y los procesos de la empresa asuman e incorporen a su trabajo los resultados y formas de hacer de una empresa con un núcleo creciente de inteligencia artificial. En definitiva, se trata de una nueva cultura de trabajo que es un proceso siempre difícil, cuya velocidad de incorporación estará acelerada para maximizar sus ventajas en el trabajo cotidiano actual.
En consecuencia, añadiendo un elemento central de Inteligencia Artificial diseñado para soportar, dar garantías y seguridad a la sincronización, se pretende también impulsar el uso de tecnologías 4.0 en el conjunto de actividades del astillero. Su desarrollo servirá por tanto, como elemento tractor en el conjunto de la empresa para el impulso de la transición a la industria 4.0 que permita aprovechar las ventajas de la digitalización y la transformación global de la actividad productiva, enfocada a la reducción de tiempo y mejoras de la competitividad, manteniendo e impulsando la calidad, mejorando precios y acortando plazos, lo que en conjunto llega a ser el núcleo crítico para los clientes y que forma parte del enfoque y los ejes que orientan la industria 4.0.
Reto 4. Formación, cualificación y capacitación, adaptadas a los nuevos retos.
La incorporación de las nuevas capacidades operacionales derivadas de la sincronización y los procesos para su incorporación a la producción regular en el astillero requieren importantes grados de formación para el personal. Además, demanda e impulsa una modificación/cambio de la cultura corporativa que tiene que apoyarse en elementos de formación específicos. Aunque las tareas de formación no se singularizan en el proyecto, serán parte del plan de formación de la empresa que es consecuencia de su cultura corporativa, la cual le ha llevado anteriormente a adoptar otras medidas como la de disponer de un Centro de Formación propio que permitirá, además, extender esta nueva cultura entre las empresas auxiliares del sector.